Monday, November 27, 2006


¿ Educar ?

... es enseñar a los niños y niñas a que respeten el modo de vida de su cultura, de cada cultura.
... aprender a relacionarse con afecto y cariño hacia los demás,
... no perder la curiosidad nunca, pues esto les hará felices,
... explicarles que caer a veces es necesario para saber levantarse de nuevo, pues esto les dará más seguridad y experiencia,
... que nadie es más que nadie por ningún motivo, por ninguno,
... que somos únicos y diferentes a los demás y esto es precioso, es una suerte que seamos distintos, sinó el mundo sería monótono y no evolucionaríamos,
... valorar y tratar con sensibilidad estas diferencias entre las personas,
... cuidar y amar la naturaleza...

Todo esto es educar,
el resto de aprendizajes son accesorios a éstos básicos.
PUNTOS DE ENCUENTRO EN LOS CANTOS

Entre las distintas tradiciones y sus músicas
existen puntos comunes.
Así sucede en los cantes libres, que sirvieron como desahogo de emociones.

Trabajadores y gentes humildes, con sus cantos se revelaron y criticaron la injusticia, censurados entre ironías y disimulos unas veces,
otras, abrieron sus ideales y emociones con sinceridad,
directamente.

-- Estaba "Ay, rematao minero, no cantes más, si no qe'
a mineral, pa' que volver a empezar", se quejaron los cantes flamencos de levante: mineras, levanticas, cartageneras...etc..;
--E
ntre campos de algodón las gentes resistían al calor y al tiempo de verano en el blues;
--Suspiraron al amor, al mar y a sus marineros, los fados y música galega;

-- Lamentaron su expulsión de España, los cantos sefardíes,

-- Añoraron a los amores perdido o anhelados, la música mediterránea y griega;
--A la distancia y al olvido, evocaron tantos cantes de "ida y vuelta":guarijas, milongas, boleros o tangos...

Y así, encontramos muchas similitudes entre personas y culturas: en la expresión de sus experiencias y sentimientos universales, por medio de las músicas en todas las partes del mundo.
POR LOS LABERINTOS DE LA REFLEXION

Seremos más felices, cuantas más ilusiones,
más ilusionados, cuantos más intereses...
aunque luego no haya tiempo para tanta ilusión
y nos lamentemos de que pasa muy rápido....

Cuando paramos a descansar olvidamos los minutos,
y al empezar las rutinas otra vez

parece que se escapen apresurados
como fina arena entre las manos.

Y ahora que tengo unos momentos,
aprovecho para disfrutarlos,

y den un paseo los pensamientos,
e imaginen y sueñen, rían y jueguen,
por los laberintos de la reflexión.


Sunday, November 19, 2006

BUSCO EL KEFI,
Y DISFRUTO DE LA SENSIBILIDAD DE CADA SER,
DEL AURA DE ENTUSIASMO Y LA ILUSIÓN HUMANA.
ME ESTREMEZCO CON LA BONDAD
Y CON LOS DETALLES DE AGRADECIMIENTO A LA VIDA.

EN EL KEFI ME DESPIERTAN LAS EMOCIONES
CON DEL TIMBRE DE CADA INSTRUMENTO,
CON SUS ARMÓNICOS Y LOS SUTILES ARREGLOS.
LO SIENTO EN EL APARENTE SILENCIO DEL BOSQUE
Y EL RUMOR DEL VIENTO.
____________________________

**KEFI ( TÉRMINO GRIEGO):
ESTADO DE REGOCIJO PRODUCIDO AL DISFRUTAR

DE LA VIDA Y DE LA MÚSICA.


Sunday, November 12, 2006



















Cada uno imagina su propia isla.
En una similar a ésta,
habitan algunos de estos sentimientos,
junto a melodías, imágenes, críticas,
sueños o invenciones.

Donde la calma y el olor a mar están cerca,
donde las piedras milenarias descansan,
descubriendo los colores de cada amanecer.
EN CADA ISLA

Las olas del océano,
siempre espumosas,
convertidas en escudos de ida y vuelta,
rodean a cada isla,
y abrazándola, la protegen del mundo.

Cada una, perdida en latitudes imposibles,
escapa de la codicia de la civilización,

y el miedo a que le arrebaten su pureza
paraliza cualquier ansia de autodefensa.

Como ellas, como islas,
guardamos celosos,
nuestras efímeras pertenencias.

En nuestra isla privada tenemos casi todas las reservas.
Respiramos una calma infinita
mientras resuena metralla en el horizonte.

Nuestras retinas disfrutan de miles de estrellas,
mientras, en la falsa civilización,
se asfixia una luna envuelta en nubes de neón.

Bebemos agua cristalina de manantial,
mientras al otro lado, mueren los cauces,
que piden lluvia para sus ríos
que se ahogan entre nuestros vertidos.

En nuestra isla,
también guardamos nuestro lado más sensible,
nuestras emociones en estado puro.

A veces, desplegamos
un puente levadizo hacia otra solitaria isla
con la que compartimos estos tesoros;
y sólo algunas veces, un barquito de vela,
nos acerca al mundo real,
lejos de nuestra egoísta soledad.

... gracias a Gustavo, por tender su puente y su ayuda al escribir
desde esta isla...

Friday, November 10, 2006

REFLEJO DEL FRACASO AL COMUNICARNOS
UNAS REFLEXIONES SOBRE LA VIOLENCIA...

Poco a poco perdemos las referencias para comunicarnos con los demás.
Esto lo vemos entre los más jóvenes, pero también entre los adultos.
No siempre hay culpables, quizá todos seamos aprendices en potencia de la violencia y del debilitamiento en valores y afectos. Nos impregnamos diariamente de esa violencia "latente", ya normalizada, y aceptada como una forma natural de relación.

La violencia se respira, en grados distintos, pero está presente, como un caldo de cultivo desde los más pequeños.
Ya desde la edad infantil se observan conductas de rechazo a los niños diferentes.Si observamos el patio de un colegio cualquiera, y si después preguntamos a estos niños, apreciamos que muchos no saben cómo relacionarse y parecen desorientados respecto a cómo tratar a sus iguales.

Al profundizar en este tema y preguntar directamente a las personas implicadas, sorprendentemente, descubrimos, en los mismos niños, una falta de habilidades para relacionarse entre ellos, de referentes de respeto y de aceptación a los demás.

En la adolescencia, estos "síntomas iniciales" pueden agravarse si no se atajan a tiempo, como fue el caso, esta semana de la agresión a varios profesores por parte de sus alumnos en varios institutos.
...
Degradante, fuera de los límites de la razón...

Hemos vuelto a la ley del más fuerte, a nuestros instintos violentos más primitivos, a agredir a los demás como animales, para cercar el terreno y dominar al otro, en luchas de poder sin sentido.
Raquel Bermejo Álvarez
Sábado, 11 de noviembre de 2006.