Poema al Cabrero
Y ahora te escucho, Cabrero
voz clara que reposa
entre los campos de olivos,
brilla con la mañana.
Congoja que me embriaga,
calma en tu sentío y furia en tu garganta.
Raquel Álvarez
SOLEÁ
Soleá despierta en la noche
escuchando el quejío
de su propia añoranza.
Aguarda quieta y calma,
solemne junto a la guitarra,
y al recordar su vida,
canta casi llorando
palabras de desamor
pa' desahogar el alma.
Raquel Álvarez